Etiqueta en el Póquer

En los grandes torneos y entre los mejores jugadores de póquer del mundo, los grandes ganadores casi siempre se caracterizan por dos cosas en común: un buen espíritu deportivo y una etiqueta de póquer exquisita.

Los buenos modales en la mesa hacen el juego más agradable para todos, contribuyen a jugar más manos en menor tiempo y en muchos casos realmente pueden contribuir a aumentar las ganancias.

En Las Vegas hay un refrán entre los viejos profesionales del póquer que dice: "No des golpes en el acuario, asusta a los peces". Los jugadores con más experiencia saben que no deben enojar a los jugadores menos expertos, pues de ahí proviene el dinero. También son conscientes del resultado negativo que puede tener recordar a sus rivales que ellos son más expertos en el juego.

Etiqueta en el Póquer y sentido común: lo que se debe hacer.

  • Chatee lo menos posible. Recuerde que cada vez que usted y su oponente charlan, intercambian información. Esta información puede perjudicarle, pero también puede servirle de ayuda, dependiendo de quién la transmite y quién la recibe.
  • Si el contenido del chat le molesta o interrumpe su concentración, desconéctelo.
  • Si tiene que responder una pregunta o saludar a un amigo, es prudente que sea breve y cortés. Recuerde que está jugando una partida y ahí es donde su atención y concentración deben estar.
  • Siempre debe ejecutar sus jugadas lo más pronto posible. Tanto en una partida de dinero en efectivo o en un torneo, perder tiempo significa perder oportunidades.
  • No revele su nivel de habilidad en el póquer. ¡Sus rivales tendrán ventaja si conocen sus habilidades (o carencia de ellas)! Su forma de chatear puede ser un indicio claro que dé a conocer su nivel de habilidad y entendimiento a todos los participantes en la mesa; no los revele.
  • Sea siempre positivo cuando chatee. Unas breves palabras positivas pueden seguir el flujo de la partida, mientras que algunas palabras negativas en el momento incorrecto pueden convertirle en un objetivo y cambiar su posición en la mesa pasando de depredador a presa.